Revista Ground Online
logo revista Ground

Gastronomía / Lippee

Ariel del Savio llegó a la gastronomía casi de cuasualidad. Hoy maneja el restó más tradicional de Canning.

El alma de Lippee

Todos dicen que el público de Canning es difícil. A mi me parece que es exigente, que no es lo mismo. Los comensales tienen cada día el paladar más educado, y lógicamente, exigen más. La gastronomía se ha vuelto una profesión donde la calidad, la innovación y el servicio van de la mano”. Ariel del Savio no es uno de esos típicos gastronómicos que arrastran un linaje culinario y se han criado entre cacerolas. De chico alternaba partidos de rugby con competencias hípicas, y un particular gusto por el ambiente rural. Cursó la secundaria en una escuela agrotécnica y le tomó el gusto a los productos autóctonos y orgánicos. Sin embargo, cuando terminó de estudiar se dedicó de lleno a la empresa familiar de iluminación, con la cual desembarcó en Canning a fines de los noventa. El local estaba en un predio grande, en una zona en franco crecimiento y Ariel comenzó a pensar en poner algo más en ese lugar.
Sea por la razón que sea, comenzó instalando con su mamá, su tía y su esposa, un pequeño bistró de fondue y raclette, que al poco tiempo se convirtió en un restó de cocina mediterránea. Lo llamaron Lippée, (bocado en francés) y abrieron cuando en esta zona no había ni shoppings ni patios de comida.
Pasaron trece años, y muchas cosas cambiaron . Su madre y su tía ya no trabajan, Ariel se separó pero su hijas siguen dando vueltas por el salón como si fuera su segunda casa. Vendió su parte de la empresa de iluminación para dedicarse de lleno al restó, “que creció al mismo ritmo que Canning”, dice Lo convirtió en el lugar más tradicional de Canning, con un ambiente único y una carta que no tiene comparación. Lippée es hoy un restó de cocina abierta: fuertemente criolla, con influencias mediterráneas y especialidad de en carnes exóticas. Se destaca por la pastelería europea de sus postres, la panera de elaboración propia y las especias de la propia huerta.
“Dicen que lo que no se hereda se roba, y de algún lado habré sacado el gusto por cocinar. O más que cocina, por agasajar, por atender, por mimar. La cocina es puro amor”, dice. Aunque convencido de que con amor solo no alcanza, Ariel comezó a perfeccionarse en una de las escuelas más reconocidas del país, The Bue Trainers. “Yo no soy un perfeccionista, pero me gusta hacer bien lo que hago. Por eso volví a estudiar. Por eso y porque en la cocina (como en casi todo en la vida) hay que estar continuamente aprendiendo, innovando, evolucionando”.




Es jueves a la noche y el salón está completo. Ariel sale de la cocina de Lippée con la chaqueta blanca y s e detiene en alguna mesas a responder el saludo. “Cuando salgo vestido de cocinero, la gente me saluda diferente, como si el hábito hiciera al monje” se rie. Es muy raro verlo con la ropa de fajina. Por lo general, la deja colgada al lado de la cocina y suele sentarse en alguna mesa del salón como un comensal más. “Cuando hay lugar, porque si no, Lito no me deja”, bromea. Lito es el jefe de salón, y es parte del corazón de Lippée. “Me gusta formar buenos equipos de trabajo, que la gente que trabaja conmigo se sienta cómoda y a su vez responsable. No se puede llevar adelante un restaurante como Lippée si todos no ponemos lo mejor de nosotros en cada una de las cosas que hacemos. Desde la babysitter del pelotero hasta la gente de administración. Y eso me incluye a mi, por supuesto. Yo soy uno más de este equipo”
Se ocupa personalmente de casi todas las comprar de insumos y materia prima. Fiel a su estilo, privilegia los productos locales, como los quesos de cabra del Tambo de Goñi o el dulce de leche de Don Bosco, de Uribelarrea.
Pone especial énfasis en la calidad y en la variedad de los productos que se utilizan, como las carnes de yacaré, de choique o rana, que están en el menú estable. A veces, sorprende con algún plato de cocina gourmet, lo mismo que con una antigua receta de esas que se comían en la casa de nuestras abuelas. “Por eso lo de cocina abierta. No es una cocina fusión, si no que nuestra carta es lo suficientemente ecléctica como para que convivan un osobuco de ternera con unos pinchos de yacaré. Una carta en la que nuestra única pretensión es que los comensales difruten de una buena cena”.

En la cabaña de la entrada funciona el vajillero de lippee, una división de venta y alquiler de vajilla tsuji, que esta a cargo de carolina, la hermana de ariel. el parque tiene juegos tipo aventura para chicos, y en el interior, esta el mejor kids place de la zona, con pelotero, consolas de juegos, miniteatro, y espacio rasti

 

Señas particulares
48 años, orgulloso padre de melody y priscila hincha de independiente, amante de los caballos, el polo y fanático de la dolfina, llego a canning hace 15 años, cuando convencio a su padre de poner una sucursal de la empresa de iluminacion y no se fue nunca mas.

DONDE:
Av. Mariano Castex 1631 (Ruta 52)
Canning - Ezeiza
Web: www.lippee.com.ar                
Tel: 4295-7555


Podes ver más de esta nota en Facebook