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#PorElMundo / Saunalahti

Abrió sus puertas en 2010. Dos años más tarde fue considerada la mejor escuela del mundo por el índice Pisa. La escuela finlandesa de Saunalahti es un ejemplo de arquitectura al servicio del aprendizaje.

La mejor escuela del mundo

El informe PISA (Programme for International Student Assessment) es un estudio internacional de evaluación educativa de los niveles alcanzados por alumnos de 15 años de más de 70 países participantes.
El primer índice Pisa se tomó en el año 2000 y desde entonces, Finlandia encabeza los rankings y sus escuelas con consideradas una especie de meca tanto para educadores como para arquitectos.
Muchos se preguntarán por qué arquitectos. Ocurre que los finlandeses atribuyen el éxito de su gestión educativa en dos pilares: la formación docente (que exige licenciatura universitaria para dictar clases en nivel primario) y la infraestructura educativa que sostiene que las mejoras en la arquitectura favorecen el proceso de aprendizaje. Y esta escuela, en un pequeño suburbio de la ciudad de Espoo, puede ser un ejemplo de ello.



Con solo 750 alumnos para un edificio de 10.000 metros cuadrados, la escuela de Saunalahti fue proyectada por el estudio Vertsa y se basó en tres conceptos: interacción, aprendizaje fuera del aula, y aprender haciendo. El primero de ellos se vislumbra en sus aulas, donde no hay pupitres individuales y los grandes ventanales comunican visualmente con el exterior y con otras aulas. Las aulas favorecen el trabajo en equipo y la colaboración entre diferentes niveles.
Otro aspecto que se tuvo en cuenta al proyectar el edificio fue el aprendizaje informal. Está lleno de espacios en los que los alumnos pueden sentarse a leer, investigar, explorar o incluso jugar en sus ratos libres. El corazón del edificio es el gran comedor que sirve como lugar de encuentro.


Y por último, los finlandeses sostienen que al arte, la educación física y el trabajo manual hacen que el rendimiento académico mejore en el resto de áreas. Por eso, el gimnasio y los talleres son espacios privilegiados dentro del edificio del colegio.
Pero además de eso, el colegio de Saunalahti alberga un centro de día para ancianos, una guardería, una casa de la juventud, una biblioteca pública –que es a su vez escolar– y un gimnasio abierto a todos los ciudadanos. Tal es así que se logró algo muy particular. Mientras que en muchas ciudades el centro comercial o administrativo es el punto neurálgico de la vida cotidiana, en este lugar en Saunalahti el colegio se volvió centro de referencia y pertenencia de la urbanización.


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