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#GenteQueHace / Luis Campos


Desde su laboratorio de Banfield, este ingeniero electrónico desarrolla dispositivos para facilitar la comunicación de personas discapacitadas. Su dedal para sordos, que permite escuchar con el dedo índice, amenaza con revolucionar todos los paradigmas conocidos.

El señor del dedo

“Danos un movimiento voluntario y te comunicaremos con el mundo” Es la frase que acuñó el Ingeniero Electrónico Luis Campos, probablemente la persona que más sabe en nuestro país sobre nuevas tecnologías. Vive en Banfield y tal vez la mayoría de sus vecinos desconozcan la mente brillante de Luis. Egresado de la Universidad Tecnológica Nacional, Campos hace más de treinta años que se dedica a crear mecanismos para adaptar los espacios domésticos y escolares para mejorar la calidad de vida de las personas con distintos tipos de discapacidad.
El Ingeniero Campos ha trabajado desde 1986 en función de las capacidades de la persona. Es cierto que la discapacidad dice todo lo que una persona no hace pero Campos decidió correrse de ese lugar, dejó lo obvio de lado y se preguntó por la capacidad de  cada persona, es decir, qué es lo que cada persona puede hacer porque descubrió que cuanto más se sabe de la patología, a veces menos se hace por la persona. Campos cambió la mirada, y eso le dio permanencia desde hace 30 años y cada vez más gente lo llama. Su forma de trabajo personalizada permitió, y lo sigue haciendo, que miles de personas puedan comunicarse, acceder a la educación formal y a la autonomía personal controlando su entorno a través de un único movimiento voluntario. Las diferentes tecnologías surgen acordes a la capacidad de cada individuo, desarrollando un dispositivo exclusivo para cada persona.
Haciendo un poco de historia, el Ingeniero Campos creó y diseñó en 1986, el primer teclado virtual en pantalla, algo realmente revolucionario para le época, pero la noticia apenas trascendió en algún medio gráfico. En el 1991, el Ingeniero Campos fundó la asociación civil C.A.M.A.C., nada más y nada menos que el primer Centro Argentino de Medios Alternativos de Comunicación, dedicado a la investigación y desarrollo de programas especiales que permiten hacer uso de las capacidades de las personas con “disCAPACIDADES” físicas, sensoriales y/o mentales. “En ese momento creo que la Argentina perdió la gran oportunidad de mostrarle al mundo lo que se estaba haciendo en el país. Hawkins con su computadora apareció en 1992”. Campos se queja, pero es que son demasiadas las puertas que se cierran a diario.
El Ingeniero explica, “cuento con la colaboración de la familia, mi casa es mi lugar de trabajo, que tiene un objetivo muy claro, proveer tecnología a la mayor cantidad de personas. No se puede producir a gran escala. Hacemos trabajos a pedido y esto no nos cambia los costos. Tenemos un sistema diseñado de producción bastante aceitado. No recibimos ningún apoyo oficial a ninguna escala, ni municipal, ni provincial, ni nacional. Si realmente tuviéramos un subsidio de mantenimiento, podríamos ofrecer tecnología gratuita”.




Su más reciente invento revolucionario es un dispositivo que permite “escuchar a través del dedo”, así de descabellado como suena, es real. Es un dedal con un sistema vibrotáctil y un procesador que se coloca en el dedo índice. Luego de 8 años de investigación, Campos logró crear un dispositivo que toma el sonido ambiente y lo traduce en vibraciones de modo que la persona con discapacidad auditiva bilateral severa pueda decodificarlo. El invento de Campos está destinado a personas con sordera bilateral severa porque ellos son quienes potencializan al máximo el tacto, especialmente en el dedo índice donde se encuentran concentradas las terminales nerviosas y porque es una franja de personas con una problemática que hoy en día la tecnología no está cubriendo. El resultado es inmediato y no invasivo. Campos señala que, además de la ventaja de la inmediatez, el dispositivo es mucho más barato que la colocación de un implante.

Lo que no esperaba descubrir Luis es la magnitud de su invento, “la Argentina todavía no tomó conciencia de esto” explica “México es quien está invirtiendo recursos y tiempo para ser los pioneros, bajo mi supervisión”. Campos asegura “para mí hay un cambio de paradigma para nuestra época y es que hay otro canal de acceso a la audición. Tal vez haya que replantear el concepto de oír. Estas personas escucharán internamente, se generará un pseudosonido, no se sabe qué, pero el sordo escucha”. Sin dudas se abre una nueva línea de conceptualización e investigación y no se puede saber todavía hacia dónde va pero se plantean nuevos interrogantes del orden de “¿cómo llega la información al cerebro a estas personas?, ¿por qué esa persona escucha?, ¿por qué decodifica la información?”. El Instituto de Neuro Ciencia de Guadalajara nombró a Luis Campos Profesor Huésped para trabajar en esa ciudad mexicana y así poder investigar sobre el funcionamiento del dispositivo a nivel cerebral.



Luis Campos es argentino. Estudió en Argentina. Pero hasta ahora, como sociedad, no tuvimos la capacidad de darle ni la dimensión ni el reconocimiento que merece. Tal vez trabajar en su propio laboratorio montado en el modesto garaje de su casa sea lo que desconcierta. Tal vez demostrar que se pueden hacer cosas grandiosas con una mínima infraestructura incomode a grandes empresas. El artefacto inventado por nuestro Ingeniero, en sí mismo, es muy pequeño y se carga como un celular pero su aporte a la medicina, a la ciencia y a la calidad de vida de las personas, es inmenso.

+ INFO

www.facebook.com/Camac DTE Ing. Luis R. Campos
www.centrocamac.org

 

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