Revista Ground Online
logo revista Ground

#Hábitat / Hogar

La evolución en tecnología y equipamiento ha contribuido a extender la temporada de pileta. el cambio en la forma de vida de los consumidores ha dejado de lado aquella máxima de que la pileta se usa de diciembre de marzo.

La Piscina en invierno

Hubo una época en que las piscinas cerradas estaban reservadas a los grandes establecimientos hoteleros y deportivos. La climatización en piletas domiciliarias era un lujo inexistente, y por lo general la piscina era un elemento instalado en el fondo del parque que se disfrutaba los días de sol y calor, y durante el resto del año se convertía en una especie de estanque.
Cuando la climatización de piscinas comenzó a ser accesible para uso domiciliario, se dio el primer paso importante. Esto permitió, además de optimizar las horas de uso durante el verano, extender la temporada desde Abril hasta Octubre. Esto llevó a que los usos y costumbres de los propietarios se fueran modificando y las piletas se acercaran a las casas. Cada vez son más los que incorporan al agua como un elemento más de su vida cotidiana, desde cualquier aspecto, lúdico, deportivo, terapéutico o simplemente estético.
Hoy, los espejos de agua son parte integrante de la propiedad, dejando de ser un simple “accesorio” estival del parque.
“Cuando se plantea la implantación de la piscina, hay muchas variables a tener en cuenta”, dice Rubén Arrúa Benítez, de Steven Piscinas “la orientación es fundamental, pero también el acceso desde la vivienda, la comunicación visual con los ambientes de uso público (como el estar, el salón de juegos o el quincho) y el modo de vida de los futuros propietarios”.
Ese modo de vida es precisamente los que hace que las piletas se incorporen a la vida cotidiana durante todo el año. Más allá del papel estético que juega una pileta se convierte en el marco ideal de un asado en el parque, mantener el agua limpia es una cuestión de salubridad.
Hay una conciencia ecológica en cuanto al cuidado del agua, que lleva a evitar vaciar la piscina una o dos veces al año como se hacía hace unos años. “Excepto en el caso en que haya que pintar o reparar una pileta , no existe un motivo por el cual haya que desechar el agua. La gama de productos para el mantenimiento de agua es cada vez más grande, más específica y con menor esfuerzo. Incluyo hay líneas de productos para mantener el agua sin cloro”, continúa el titular de Steven.




A toda la batería de alguicidas, pastillas triple acción y productos “bio”, hay que agregar la evolución en tecnología aplicada al funcionamiento y mantenimiento de piscinas, desde la automatización de sistemas de filtrado hasta la última generación de robots limpia fondo.
Y por último, la vedette para el cuidado de las piscina en invierno son los cerramientos. No solo por una cuestión de mantenimiento sino también por la seguridad.
Hay dos formas tradicionales de cubrir el espejo de agua: con un cubrepisicna deslizable o con un cerramiento de aluminio. (existen algunos sistemas diseñados específicamente para algún proyecto particular como los decks corredizos o incluso un piso que se eleva hasta convertir el fondo de la piscina en un patio, pero no son sistemas de venta en el mercado).
“Cubrepiscina son tres productos en uno: una manta térmica que evita la pérdida de calor, una cubierta de invierno que mantiene el agua perfectamente limpia hasta la próxima temporada y un sistema de seguridad ya que cierra el espejo de agua herméticamente y soporta el peso de adultos, niños y mascotas”, explica Facundo Ibañez, responsable del producto.
Básicamente, son cubiertas plásticas enrollables que se deslizan a través de un riel que se coloca en el borde de la piscina (sobre nivel o bajo nível, en obras nuevas o preexistentes). Se pueden automatizar y la pileta se cubre en minutos con solo apretar un botón.
Los cerramientos móviles (o telescópicos) son una opción más completa para cubrir la piscina e incluso convertirla en un ambiente más. Son simples y rápidos de colocar sin necesidad de obra, tienen altas prestaciones y su costo bien vale la satisfacción de poder utilizar la pileta durante todo el año.
“Suele decirse que una piscina es una inversión para toda la vida. Bueno, nosotros optimizamos esa inversión haciendo que la pueda utilizar todos los días de la vida” Alejandro Zuk es el responsable de Cerramientos Móviles, una empresa que hace más 20 años fabrica e instala sistemas de cerramientos telescópicos. “En Europa casi no se concibe una pileta que no tenga un cerramiento. Por una custión ecológica, por el agua potable que escasea, y por las exigencias climáticas. En nuestro país cada vez se utilizan más, sobre todo en zonas donde el clima es menos benévolo”.
Son cerramientos de aluminio y policarbonato (o vidrio de seguridad), en diferentes modelos de acuerdo a su forma y estructura, pero todos son realizados a medida sobre cada proyecto. Permiten abrirse parcial o totalmente sin esfuerzo de manera manual o automatizada.
“Un cerramiento móvil minimiza el uso de productos químicos y mantiene la piscina libre de suciedad del exterior” completa Zuk, “pero tiene la ventaja adicional de optimizar la climatización, ya que crea un microclima donde se mantiene la temperatura ambiente”.
Siguiendo esta tendencia de aprovechar las ventajas del agua durante todo el año, Steven Piscinas propone una línea de Spas. “En los últimos años, se incremento la demanda de piscinas indoor. Se trata de mini piscinas internas, para hidroterapia o simplemente para relax. Se pueden equipar con hidrojets, tumbonas incorporadas, chorros de agua, cascadas, o incluso sector de sauna seco y húmedo” explica Arrúa Benítez. “Muchos de estos proyectos los estamos realizando en obras ya existentes. En un sector de una galería o de parque que no se aprovechaba, y por lo general se cierran con cerramientos telescópicos. Con muy poco espacio y no mucha inversión, se puede tener un spa en casa”. ©

 

Podes ver más de esta nota en Facebook