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#GenteQueHace

Los chicos del módulo


SON JOVENES UNIVERSITARIOS DE DISTINTAS DISCIPLINAS. CREARON MÓDULO SANITARIO, UN PROGRAMA POR EL CUAL LOS FINES DE SEMANA CONSTRUYEN BAÑOS Y COCINAS EN BARRIOS DE EMERGENCIA DE FLORENCIO VARELA.

Módulo sanitario

Según el último censo, más de 6.000.000 de personas en nuestro país no tienen baño. Esto movilizó a un grupo de jóvenes universitarios que, movidos por la necesidad de resolver la emergencia sanitaria de estas familias, crearon un módulo sanitario, de bajo costo y fácil de instalar.
Así nació el Programa de Modulo Sanitario, que promueve la fundación Horizonte de Máxima. El desafío es proveer un módulo de baño y cocina para esas viviendas que no lo tienen, contribuyendo a la higiene y salud de las personas en situación de vulnerabilidad social.
"Para el 2017 nos hemos propuesto que al menos 100 familias de asentamientos del Gran Buenos Aires mejoren su calidad de vida", expresa Francisco Vila, uno de los diez estudiantes universitarios de carreras técnicas y humanísticas que elaboraron este proyecto.
"Desarrollamos un proceso de intervención en los barrios donde conocemos a las familias. Si detectamos la necesidad las impulsamos a realizar el pozo ciego (indispensable para el funcionamiento del Módulo) y a pagar las cuotas que cubren el 10% del costo del Módulo. Si así lo hacen: se les asigna la posibilidad de recibirlo, convocamos voluntarios y construimos entre los voluntarios, las familias y nuestro equipo".
En muchos casos no lo hacen solos, si no que intentan generar una sinergia con otras organizaciones con fines similares, que pueden complementarse. "Actualmente hemos consolidado una alianza de trabajo junto a UN TECHO PARA ARGENTINA, completando la Vivienda de Emergencia que ellos les han construido a más de 10.000 familias y adoptando formas de intervención que ellos han venido consolidando a lo largo de los años de trabajo en el país"

Módulo sanitario Módulo sanitario
Módulo sanitario

También hacen alianzas con empresas comprometidas socialmente, para que colaboren con la provisión de equipamiento, como es el caso de Casa Fernándes, distribuidor mayorista de sanitarios que les facilitan materiales e incluso los ayudan con la incorporación de nuevos materiales que ellos no estaban contemplando y les agiliza la tarea.
La otra pata del proyecto es la particpación de los voluntarios. Durante 2015 y 2016 fueron más de 200 voluntarios entre 18 y 60 años. Algunos vinieron en familia con sus pequeños hijos; otros son jóvenes profesionales con vocación social, que aceptan el desafío de construir un baño y una cocina en un fin de semana.
Para financiarse, realizan algunas acciones de marketing solidario. Por ejemplo, organizaron un cóctel solidario para recaudar fondos, con asistencia de más de 200 personas, en La Abadía Espacio Cultural, en la ciudad de Buenos Aires, o vendieron 2000 botellas de vino con etiqueta de la Fundación a beneficio del Programa Módulo Sanitario.
El año pasado construyeron 26 módulos sanitarios en el barrio La Carolina,  de Florencio Varela. Pero la tarea no se completa en la construcción si no que se trabaja en la conscientización en higiene y salud de todas esas familias, para que ellas mismas sean transmisoras de esos hábitos.