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#Equinoterapia

Animales y terapias ancestrales /
Campo Terapéutico Canning


SANTIAGO BUIATTI ES PROFESOR DE EDUCACIÓN FÍSICA ESPECIAL Y DESDE 1994 SE DEDICA AL TRABAJO EQUINOTERAPÉUTICO, UNA ACTIBIDAD QUE UTILIZA LAS POTENCIALIDADES DEL CABALLO PARA AYUDAR EN LA RECUPERACIÓN DE PACIENTES.
EN SU CAMPO DE CANNING, RECIBE A NIÑOS CON DIFERENTES DISCAPACIDADES MOTORAS Y PSÍQUICAS.

Si nos remontamos en la historia, ya Galeno le recomendaba al emperador Marco Aurelio que tomara clases de equitación para desenvolverse con mayor rapidez. O antes de las guerras los combatientes solían montar a caballo para luchar menos tensionados. Hoy son cada vezmás los médicos y psicólogos que recomiendan a sus pacientes la actividad de la equinoterapia para complementar el tratamiento de sus patologías. ¿Pero qué es la equinoterapia?
Básicamente es una actividad que consiste en aprovechar las características del caballo como instrumentalterapéutico y así tratar a personas con distintas discapacidades. La transmisión del calor corporal y de impulsos rítmicos al paciente, el movimiento tridimensional y los distintos ajustes tónicos del jinete para poder adaptar su postura al andar del caballo son algunos de los aspectos en los que se basa esta terapia. “El caballo es el que más se asemeja al andar humano. Tiene un desplazamiento bípedo diagonal, esto es trasmitido al jinete y a través de su médula espinal esa información llega al cerebro de la persona”, sintetiza Santiago Buiatti con más de 17 años de experiencia en la actividad.
Son muchas y diversas las patologías con las que trabaja la equinoterapia. Disturbios psíquicos y emocionales como el autismo y las fobias. Problemas de aprendizaje e inadaptación social. Disfunciones neurológicas con alteraciones motoras como el ACV. Diversos síndromes como el síndrome de Down o el síndrome de Rett. Problemas sensoriales y problemas motrices, entre otros.

Equinoterapia en Canning


Santiago llegó a los quince años a Buenos Aires para entrar a una escuela de Jockeys pero el destino quiso que se dedicara a la equinoterapia. De origen entrerriano, se crió en el campo y desarrolló una estrecha relación con los animales. Allá por la década de los noventa, cuando la actividad no tenía el reconocimiento que tiene ahora, un veterinario que observó el vínculo que tenía con los caballos le propuso empezar a trabajar con la equinoterapia en Ituzaingó. Fue, le gustó y de ahí no paró. Después trabajó durante seis años en un grupo interdisciplinario de la Facultad de Veterinaria donde se formó y trabajó junto a profesionales de distintas áreas: kinesiólogos, médicos clínicos, neurólogos, psicólogos y veterinarios. “Cada uno desde su lugar hacía su aporte. Yo aportaba con mis conocimiento sobre los caballos”. Ahí se formó y obtuvo mucha experiencia de todos.
Hoy, A tan solo 50 Km. de la Capital Federal, Santiago Buiatti desde hace cuatro años dirige el Campo terapéutico Canning donde ofrece este tipo de terapia.“En este momento estoy trabajando con derivaciones de chicos de 3 años en adelante, con trastornos físicos y mentales”, cuenta.Si bien cada sesión dura una hora, Santiago afirma que esa hora es ficticia ya que cuando se trabaja con niños lo principal es poder captar su atención, integrando distintos elementoslúdicos.La equinoterapia no se reduce a andar a caballo, implica todo otro tipo de actividades que fomentan el contacto del niño con el animal y su contexto natural. Limpiar al caballo con un cepillo o darle de comer son móviles para poder trabajar con los pacientes. “Depende mucho de la impronta de cada uno, no hay una fórmula establecida”, sostiene Santiago en relación a cómo se da el trabajo.


“El caballo es una fuente inagotable con un lenguaje corporal propio”, dice Santiago. El niño establece con el animal un vínculo de diálogo y entendimiento que es único e importantísimo para el tratamiento. No se utiliza cualquier caballo, debe ser un animal manso que permita este tipo de actividad. “Tiene que estar preparado para cualquier tipo de improvisto que pueda ocasionar la patología de un paciente”, afirma.
Es importante remarcar que la equinoterapia no es una terapia ni alternativa ni salvadora. En todo caso, es una terapia complementaria que acompaña el tratamiento que el paciente viene haciendo con su médico o psicólogo de cabecera. Por otra parte, la duración de cada tratamiento y los avances dependen de cada paciente y su situación particular. “Vos conoces el piso de donde partís pero no a donde llegas” sostiene el equinoterapeuta.
Desde hace quince años que esta actividad no para de evolucionar. Si bien no está homologada por el Ministerio de Salud, ya hay muchas obras sociales que cubren la terapia y muchos médicos y psicólogos que la aconsejan.

CONTACTO

www.campoterapeutico.com.ar
FB: Campo Terapéutico en Canning
Ruta 58 Km. 13
Cel. 15 32003200